El funcionamiento técnico es sencillo.
Se diseña la campaña en un formato atractivo,
se elige una herramienta de gestión de e-mailing (como
todo en el mercado, aquí dependerá mucho de
la inversión que queramos realizar. Los hay que facturan
por mail enviado y los hay cuyo coste es de la licencia a
utilizar) se asocia a la base de datos a la que queremos
enviar, se envía y se analizan los resultados.
Pero su efectividad dista mucho de ser tan sencilla.
El e-mailing es uno de los ejemplos prácticos de cómo
la tecnología puede facilitarle las cosas pero nunca
suplir el genio creativo, o la inteligencia para los negocios,
o la intuición, o esas miles de cuestiones que se
supone nos distingue de lo demás.
Por eso no vamos ahora a entrar en los elementos
técnicos que subyacen a toda campaña y diseño
de e-mails promocionales, sino más bien a analizar
qué hay que tener en cuenta a la hora de aceptar el
entrar en este tipo de iniciativas.
Para facilitarle el asunto le proponemos una
serie de preguntas que pueden hacerle más sencillo
el planteamiento de su próximo (o primer) e-mailing.
Haga este sencillo test, conteste a las preguntas con la
tranquilidad que le sea posible y concluya de sus propias
respuestas la dirección a tomar.
1. ¿Cuál es el objetivo
de la campaña?
2.. ¿Por qué vía
e-mail y no otras (prensa, radio,...)?
3.¿Qué considerará como
campaña efectiva o campaña errónea?
4. ¿Tiene la Base de Datos filtrada
lo suficiente como para no equivocarse, es fiable, completa
y de procedencia segura?
5. ¿Se está ajustando
a la Ley de Protección de datos (permite darse de
baja, deja claro el reenvío, indica claramente al
inicio si incluye publicidad,…)?
6. ¿Deja bien clara la procedencia
corporativa del e-mail: branding, logos, marca, colores y
fuentes corporativas…?
7. ¿Forma parte de una campaña
más compleja o es puntual?
8. ¿Qué asunto le va a
poner?
9. ¿Qué dirección
de envío (“desde” o “from”)?
10. ¿Tiene clara
la hora y el día mejor para proceder a enviarlo?
11.¿Puede personalizar el mensaje,
le interesa hacerlo?
12.¿A quién va dirigido,
merece la primera persona o utiliza la cortesía del
usted?
13.¿Cuántos enlaces hay
en el e-mail que está enviando, hacia dónde
dirigen esos enlaces, ha comprobado que todo funciona correctamente?
14.¿La lectura es horizontal o
vertical (prioriza los contenidos en forma piramidal, tienen
la misma importancia los elementos que van a la misma altura
- cajas…-?
15. ¿Ha calculado bien el peso
final del mail?
16.¿Existe proporción entre
las imágenes y el texto?
17. ¿Ha comprobado su tamaño
y resolución (piense en que los usuarios lo van a
leer en su buzón de Outlook, de Hotmail, de Yahoo,
etcétera, cada uno con su gestor de correo y no todos
son iguales)?
18. ¿Qué nivel de actualización
tiene su e-mail (considere que muchos usuarios lo van a leer
dentro de algunas semanas…cuidado con los mensajes
de última hora o breaking news)?
19. ¿Qué nivel de ínter
actuación permite al receptor del mismo?
20. ¿Ha insertado publicidad directa,
va a hacerlo, tiene pensado cobrarla, cómo hará su
seguimiento?
21. ¿Qué sensaciones genera
su mensaje: fidelidad, entusiasmo, confianza, seguridad? ¿Existe
la posibilidad de causar otra impresión?
22. ¿Se compromete a algo con
sus receptores (futuros mensajes, periodicidad determinada… piense
en que se obliga a cumplir el compromiso por la imagen de
empresa que está generando)?
23. ¿Dispone de claros elementos
para hacer un correcto seguimiento estadístico, tales
como aperturas, enlaces pulsados, reenvíos, etcétera?
24. ¿Tiene facilidad para gestionar
los correos erróneos, los que estén con el
buzón lleno, los que quieran responder?
25. ¿Ha calculado el coste final
de la acción (considere las horas de diseñador,
redactor, programador, planificación, herramientas…)?
Tomás Soto (Sn@ke)
León (España)
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